En la entrada de la Pirámide del Museo del Louvre de París, se encuentra un curioso elevador de forma cilíndrica, inspirado en el ascensor de la tienda Apple de Nueva York. En ambos casos se trata de ascensores hidráulicos muy interesantes. En el caso particular del Louvre, hablamos de un cilindro, abierto por la parte superior (como si de un balcón se tratara) que se desliza por el medio de una escalera de caracol.
Al pulsar el botón, el elevador sube hasta el primer nivel, y una vez el elevador circular llega a su destino aparece una pasarela para que los pasajeros desembarquen.
Es un curioso ingenio para que las personas discapacitadas, mayores y niños, puedan acceder fácilmente al recinto del museo. Lo interesante es que los ocupantes viajan como si estuvieran en un balcón de manera que pueden observar el entorno.





